¿Cuál era tu juguete preferido cuando eras pequeño?

Pues eran peluches, creo… Ah, no! Las bufandas!

¿Las bufandas?

Me encantaba atar bufandas y hacer así como, hilos enormes… Y las canicas, también. Cosas… básicas. [Risas] Pero de muy pequeño tenía una maleta llena de cochecitos y no me separaba de ella. No me acuerdo de esto, me lo contaron mis padres.

¿Ibas con tu maleta de cochecitos por ahí?

Sí. [Risas]

¿Y lo de las bufandas? Explícame eso un poco más.

De eso me acuerdo mucho. Cuando jugaba con mi hermano y tal… Mi juego preferido era buscar todas las bufandas y cosas que se pudieran atar y hacer cuerdas enormes… No sé, tengo este recuerdo ahora mismo, a lo mejor fueron sólo dos semanas de mi vida pero… [Risas]

[Risas] Si fueses un profesor de Hogwarts, serías como Dolores Umbridge en bueno. Ella siempre obsesionada con el rosa y los gatos, con el despacho lleno de retratos kitsch y demás, y tú igual pero obsesionado con los mosaicos, las baldosas, las teselas...

Puede ser. [Risas] Sí, a veces me canso, pero…

Pero tienes un cuelgue importante con los mosaicos. Has basado tu obra en ellos, son el objeto de tu tesis doctoral y…

Sí. Fue un paso difícil, la verdad. Porque justo en ese momento yo estaba trabajando sobre el tema de las fronteras y todo eso.

¿En qué momento?

En el máster, en 2015. Fue cuando me di cuenta de que siempre recurría a la geometría, a los mosaicos… Y fue como reconocerlo como un símbolo de identidad. Intentaba entender por qué formaban parte de mi día a día. Fue ahí cuando decidí centrarme en ellos. Hacer la tesis sobre las fronteras habría sido un tostón político que no hubiera acabado. [Risas] Y sí, ahora mi vida es todo eso…

Todo mosaicos.

Sí, y más ahora que estoy con un proyecto de traducir música en mosaicos.  




¿Cómo es eso?

Estoy intentando encontrar las similitudes entre la estructura musical y la estructura de un mosaico, y buf… Muchas similitudes! Puedo hacer una partitura que en vez de solfeo sea un mosaico!

¿Estás diseñando un nuevo método de escritura de partituras a partir de mosaicos?

Sí. Cada figura sería una nota, y la figura puede cambiar de manera de ser, dependiendo de si es una nota larga, corta… Los acordes también se pueden hacer… Estoy entrando en un mundo increíble.

Atribuyes un sonido al tamaño y a la forma.

En verdad atribuyo a cada nota, dependiendo si es grave o aguda, una onda. Y a partir de esa onda creo la tesela. Y esa tesela la puedo hacer de varias maneras, pero con la misma onda. Entonces, esas variaciones hacen una nota larga, corta… Luego los acordes se hacen mezclando varias ondas y… Estoy trabajando en ello. Intentando cerrarlo. Es lo que estuve haciendo en la cuarentena, y sigo en ello, para poder visibilizar el proyecto cuando acabe todo esto. Ahora estoy en fase de pruebas, pero pruebas finales ya.

¿Vas a hacer algún tipo de aparato en el que introduzcas los mosaicos y se reproduzca la música?

Eso sería lo ideal, pero no creo que llegue a hacerlo pronto. Hay que cerrar primero el lenguaje y tal, pero lo ideal sería crear una aplicación en la que tú puedas escanear una partitura de mosaicos y la escuches o… [Sonríe]

Sería increíble un instrumento del estilo de las pianolas antiguas, que funcionase con un rollo de partituras e hiciese que las teclas o lo que fuese se moviesen en consecuencia a los mosaicos de dichas partituras.

Sí! Algo así, pero que sea digital. Con un escáner, o la cámara del móvil.

Osea, que vas a hacer una pianola para la era digital pero con un lenguaje…

Medieval. [Risas] Sí.

Podrías instalar una en la Alhambra.

¿¡Te imaginas entrar con esa aplicación y escuchar todo lo que se hizo ahí!? [Abre mucho los ojos] Sería una pasada…

¿Podrías configurar tu aplicación para que reconociese los mosaicos de la Alhambra?

Sí. Si le asignas a cada tesela una nota, a cada color…

¿Los colores también entran en tu lenguaje?

También. Osea, entran cuando yo quiero. Porque a veces me salen cosas muy… [Risas] Hice algunos intentos y sale muy colorido todo y es como…

Que son feos, dices.

Sí. Es como… Buf! Demasiado color. Entonces ahora lo que estoy intentando hacer es centrarme en los colores que se usaban en ese momento. Y son pocos, en realidad. Los colores que se usaban en la cerámica. No había rojo, por ejemplo. Había verde, turquesa, azul, amarillo, marrón…

Son bastantes.

Sí, [Risas] pero no llega a todo el espectro. Porque lo que hice al principio fue coger el espectro de luz y adaptarlo al espectro de las ondas musicales, dividiéndolo en doce. Partiendo de rojo, abajo, que sería un Do, hasta el rosa, en lo más alto, que sería un Si.

Usualmente se atribuye lo más grave a otros colores, como el azul oscuro, ¿no?

No, porque los infrarrojos son las ondas más graves, y las ultravioletas las más agudas.

Y dentro de ese espectro te centras en los colores que están presentes en la Alhambra.

Depende. También los intento traducir a las baldosas hidraulicas, y ahí sí que queda bien todo el espectro. Pero en los mosaicos más tradicionales, digamos, queda… [Mueca arrugando nariz y ojos]

¿Muy chillón?

Sí… Se pierde la esencia. Ya es otra cosa.




Parece deformación profesional de estudiante de doctorado, el hecho de que tengas todo ese espectro y digas “No, no… Mejor lo voy a acotar a estos seis colores y luego ya me complico la vida con ellos”. Seis colores para entablar un diálogo.

[Risas] Sí! Yo creo que de las cosas más importantes que aprendí con el doctorado es eso, a ser un poco realista e intentar acotar lo máximo porque siempre se te va a ir de las manos.

Pensando en esta aplicación, que tú dices que sería la conclusión ideal de este proyecto, ¿sería una aplicación para mosaicos de una época determinada?

Podrías elegir estilos… Aún no sé cómo podría ser.

Y pensando en aplicaciones más del día a día de las personas, que no conlleven una visita a la Alhambra… Tú tienes una empresa de baldosas hidráulicas. Se ha perdido mucho la cosa de incluir en los apartamentos un hilo musical. ¿Te planteas ofrecer un hilo musical por escáner?

[Risas] ¿Sabes? Lo que imagino mucho, y ojalá llegue un día a hacer, podría ser un proyecto para un hotel o un palacio… Que cada habitación fuese una canción. Que su decoración fuese una canción. Imagínate un hotel que fuese así. [Sonríe] Puedes escoger la habitación según la canción que te guste. Son cosas que se me pasan por la cabeza pero… [Risas]

¿Cómo oiría el huésped esta canción?

No hace falta oírla. Está en las paredes. En los muebles…

Está latente. Tú no la oyes, pero está ahí…

Sí. Está ahí. De hecho, yo lo veo mucho como una manera de… La música es algo efímero, y estos azulejos, las baldosas… Son elementos que son bastante eternos. Duran de quinientos años para arriba. Mil, incluso. Entonces sería una manera de [Sonríe mucho] eternizar esta música, ¿no?

Usar las teselas como una especie de caja negra conjunta… Pero seguiría haciendo falta preservar el lenguaje de lectura.

Claro. Eso es lo más difícil. Porque también me digo… Imagínate que en la Alhambra hicieron así. Que dijeron “Cada habitación va a ser una canción”. Vale, pero, ¿cómo la lees? Igual el que la hizo estaba pensando en esto, porque tiene mosaicos repetitivos que se pueden traducir a música. Tiene letras… Poemas tallados en escayola… Podría ser perfectamente una canción.

Pero imposible de escuchar.

Claro. No tienes el lenguaje. Es una manera de eternizar una canción, pero también es una putada para quien no tenga el lenguaje para leerla… [Risas]

Tendrás que hacer una piedra Rosetta.

[Risas] Pues sí. Y con estas cosas ando. Como no salgo mucho…

¿Y has hecho alguna obra que ya funcione, que ya suene?

Ahora mismo estoy trabajando en un proyecto. [A un volumen más bajo] Mmm… No sé si debería decirlo, pero bueno, lo voy a decir. [Piensa durante unos segundos] Mira, lo que estoy haciendo mucho para crear el efecto de mosaico tradicional, que se caracteriza mucho por la simetría, es forzar esa simetría. Hago un reflejo de la partitura para crear la simetría y conseguir el efecto… Pero dio la casualidad de que una amiga estuvo en un concierto de un chico de Galicia, que tiene un grupo de jazz… Se llama Xan Campos.

El pianista.

¿Sabes quién es?

Sí, un fenómeno. 

Me regaló su CD. [Rebusca entre sus cosas y me lo muestra] Y esta canción… [Coloca el dedo sobre el título, en el reverso del CD, mientras lee en voz alta:] “Espello de auga”. Esta canción es una canción simétrica. La hizo de tal manera que si le das la vuelta suena igual. En un programa de reproducción, si la inviertes, suena exactamente igual.

Qué locura.

Está grabada de tal manera que se reproducen al mismo tiempo la versión invertida y la otra versión. Escuchas las dos. [Hace un gesto extraño con las manos. Coloca una sobre otra en posturas contrarias y las pasea paralelas por el aire, ante sí] Entonces, cuando yo escuché esto de canción simétrica dije “Uf!”, así que lo contacté y le encantó la idea de hacer un proyecto sobre esto, y estoy en ello.

¿Trabajáis juntos en esto?

Me pasó las partituras, me explicó cómo la compuso y yo estoy intentando traducir todo eso para que se vea esta simetría de la canción visualmente.

Es como un palíndromo.

[Asiente] Es una canción palíndromo, sí.



¿Sin simetría no se puede hacer un mosaico decente?


Se puede hacer. Un mosaico simétrico es más uniforme y ves la simetría en el centro, donde se encuentran las dos partes. Uno asimétrico va cambiando y es más desordenado.

Se puede hacer un mosaico asimétrico, pero no parece un mosaico al uso.

Puede parecerlo, si lo haces con el canon estético de un mosaico. Pero como su característica más importante es la simetría, tendríamos un mosaico que se va metamorfoseando. Como los de Escher, que también me parece muy interesante…

Que empieza habiendo palomas y terminan siendo conejos. Variando poco a poco.

Sí.

Y pensando en esto… ¿Hay algún tipo de narrativa en la música o es meramente ambiental? ¿Es abstracta o cuenta una historia? Y si cuenta una historia, ¿es gracias al espacio o lo hace por sí misma?

Ahora mismo no sabría contestarte bien a esto, porque estoy en período de prueba y todavía estoy comprobando cómo funciona todo. Pero sí que en los primeros acercamientos fui probando con canciones específicas, a ver cómo funcionaban. Por ejemplo, la primera prueba que hice…¿Conoces al grupo Tool?

No.

Pues tiene una letra que dice…

            I know the pieces fit
            'Cause I watched them tumble down
            No fault, none to blame
            It doesn't mean I don't desire   
            To point the finger, blame the other
            Watch the temple topple over
            To bring the pieces back together
            Rediscover communication

Es una canción que me encanta, pero nunca me había fijado en la letra. Pero como tenía este proyecto en la cabeza, un día la oí y me dije “Quiero probar con esto”.

¿Y cómo la traduces esta letra a…?

No. Lo que traduje fue la melodía, pero la letra acompaña a la canción. Y para mí tiene mucho sentido para este proyecto. Porque el sentido que le daba a los mosaicos cuando hablaba de las fronteras, era el de un punto de unión, no de separación. Utilizaba las concertinas como un punto de separación pero los mosaicos como algo que pasa de cultura a cultura… Entonces yo creo que se utilizan para pasar mensajes, que está con nosotros siempre. Va pasando de una cultura a otra, evoliucionando e integrándose perfectamente en todas. Entonces… Cuando leí esta letra, que habla del encaje de las piezas, del cálculo matemático para redescrubrir esa comunicación que nos falta, que sería la solución a todo, ¿no? Pues me pareció perfecta para empezar el proyecto… También lo que quiero hacer, y va a ser más difícil hacerlo a corto plazo… A ver, estos mosaicos nacieron en la época Andalusí, que es cuando España era musulmana, judía… Y fue cuando se desarrollaron mucho estos mosaicos, porque se había desarrollado mucho la matemática, y en ese momento había una música que se perdió. Y en verdad es la madre de todas las músicas europeas. Y esa música fue sacada de la música griega. No es oriental. Tú piensas en una música árabe de esa época y todas las evocaciones son orientales, pero esta no. Esta música era occidental, basada en la música griega, y se perdió mucho en España. Pero si ves las bases y las buscas, te das cuenta de que son las mismas que hay en todas las músicas de Europa y del Norte de África… Me gustaría retomar esta música (que se puede encontrar en Tetúan, donde muchos grupos consiguieron conservarla), traducirla a mosaicos y ver qué efecto produce.

Tú hablas de los mosaicos como un elemento relativo a la memoria. No en tanto que podemos sacar X información de ellos, sino que atendiendo a su evolución podemos comprender cómo hemos acabado siendo conejos, igual que en la obra Escher, cuando nuestros antepasados eran palomas.

Sí.

Entonces, lo que tú vas a hacer, al recuperar esta música olvidada, es poner entre los conejos a una paloma.

[Risas]

Vas a traer del pasado una cosa que se ha perdido y a…

Adaptarla. Sí.

Pero se trata de algo que ha ido desapareciendo, variando, y tú la vas a traer en bruto. Te vas a saltar a todos los eslabones que hay entre la paloma y el conejo. Igual que una figura se va transformando en otra poco a poco, aquellas canciones se han ido transformando en lo que hoy entendemos por música.

Claro.

Entonces tú vas a coger esa música e instaurarla en un contexto donde impera una versión más evolucionada de esta.

Sí. Quiero darle una nueva vida. Eternizarla… No sé. Jugar con eso. Hacer algo que dure mucho a partir de algo desaparecido…

Pero si dices que ha evolucionado, no ha desaparecido. Ha evolucionado.

Claro. Lo que se perdió la esencia de ese momento… Gran parte de esa esencia. Todavía existe pero no es una música a la que sea fácil acceder.

¿Y eso está mal? ¿Te parece una tragedia esta evolución?

No. Para nada. Es algo que veo de lo más normal. Es sólo que tengo curiosidad por ver cómo funciona mi método con esa música. De hecho, ya hice intentos y están bastante bien, porque es una música repetitiva, con melodías cortitas… Tiene mucho que ver con la estética de aquella época.

Los elementos anacrónicos siempre tienen esa capacidad de sorprender, ¿no? Lo que es una cosa mundana para unos resulta totalmente exótica para otros. Como darles un televisor encendido, o simplemente un vaso de agua caliente, a las personas de las cavernas. Tal vez a través de esta música puedas recuperar y reformular, a partir del remanente que quede en nosotros de todo aquello, un asombro que antes se daba por hecho. Tal vez haya algo en nosotros que salte como un resorte.

Sí. Si consigo darles un nuevo enfoque, o si consigo revivir algún punto de todo aquello, pues será una… No sé… Será una buena acción. [Sonríe]



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